Si tuviera que resumir en una frase todo lo que he aprendido hasta ahora sobre lo Femenino y lo Masculino, sería esta. Y es de ella de donde parto para contarte el viaje que me ha traído hasta este punto.
✦
Querida lectora, lector, lectore, empiezo diciendo que soy brasileña de nacimiento, carioca. Una cultura visceralmente marcada por la espiritualidad, la religiosidad, la creencia en la existencia de algo más allá de lo material.
A lo largo de todo mi enfoque es posible encontrar referencias como Nassim Taleb, autor reconocido por su enfoque liberal en el mundo de las finanzas ( aunque yo, en lo personal, me considere socialdemócrata, soy fan de sus libros y suelo usarlo en mi narrativa), tanto como autores conocidos popularmente en Brasil, como el profesor Hélio Couto, que aborda temas como energía, espiritualidad y física cuántica dentro del mismo terreno.
Por eso, asumo como estrategia narrativa hablar de ambos mundos, el espiritual y el material reconociendo la posibilidad de generar ciertas incomodidades en quien me lee. Sé que detrás de una mente pragmática existe, como mínimo, un cierto magnetismo hacia el mundo metafísico, así como lo contrario también es cierto. Por eso me doy la licencia de transitar entre ambos, y te invito a disfrutarlo conmigo.
Dicho esto, vamos al disfrute.
La marca Apribrands y el blog The New Matriarchy nacen de un profundo deseo de Autoexpresión, que durante años intentó tomar forma y naufragó.
Ya sea por una limitación personal para expresarlo, ya sea por la dificultad natural que existe en tangibilizar lo inmaterial.
A pesar de mis esfuerzos, me fui cansando de mi propia autocrítica, y como quien tantea en la oscuridad y se encuentra con una escalera, busqué un pasamanos para orientarme: la academia en España. Pero vamos a comenzar desde el principio.
En enero de 2020, recibí a través de insights la información de que la Deidad Oshún quería introducirme a una nueva etapa, con la Diosa Isis. Esto ocurrió de forma muy clara y sin rodeos: ella simplemente se presentó mentalmente y me dijo que a partir de entonces tendría un mensaje a transmitirme. Desde ese momento, empecé a cultivar en mi interior un afecto por la Diosa Isis, también como madre.
El mensaje de la Diosa era simple: yo debía entrar en las organizaciones, en el “mundo corporativo”, y hablar del Poder de lo Femenino a las personas que están ahí.
La cuestión es que, para hablar, primero necesitaba entender del tema.
Y aquí empezó el viaje.

Comencé estudiando a las diosas, las mitologías, y eso tuvo mucho sentido - fue fácil, porque ya había realizado una investigación profunda en el mundo de los arquetipos y trabajaba profesionalmente con ellos. Solo que, a medida que pasaba el tiempo, me fui hundiendo en tanto conocimiento, tantas perspectivas, tantas direcciones, que ya no sabía ni en cuál apoyarme para desarrollar mi trabajo.
En aquel momento, me gustó profundizar en las diosas de la mitología griega, y me sentí profundamente acogida por ellas.
Como todos saben, el año 2020 quedó marcado en la Historia por la pandemia. Y, contrariando cualquier expectativa, mientras el mundo se encerraba en casa, yo vendí todos mis muebles, entregué mi apartamento y me fui a vivir en un hotel.
Por un lado muy interesante. Por otro, para quien estaba en ese proceso intenso de investigación de historias de la Antigüedad y encima tenía que lidiar con tanta gente, fue una nueva capa inesperada.
Puesto que, igual que yo, otras personas hicieron lo mismo, y había ahí una comunidad de personas que trabajaban online y viajaban por el mundo. Había mucha información que conciliar.
Si por un lado la comunidad de nómadas me acogió, por otro fue todo un desafío aprender los límites entre lo individual y lo colectivo.
Hasta que una cliente, a quien conocí dentro de esa comunidad, me presentó al profesor Helio Couto. En paralelo a los estudios de las mitologías, empecé a escucharlo, y en cierto momento del recorrido de sus cursos habla sobre “el equilibrio de lo Femenino y lo Masculino”.
En ese momento, recordé lo que una entidad - un espíritu que trabaja atendiendo y ayudando a las personas, llamada en Brasil, Pombagira - me dijo apenas empecé los estudios; “ Hablas de la importancia de los dos, no solo de lo Femenino. Con el tiempo lo entenderás.”
Cuando escuché al profesor Hélio Couto hablar sobre el equilibrio de lo femenino y lo masculino, y eso cada vez se volvería más popular, casi una tendencia, sentí: era ese el tema. Tengo que hablar de esto.
Ahora, con el tiempo, percibí la dificultad que era y todavía es hablar de lo Femenino como principio, desarrollo y fin. Como una historia que se cierra.
Eso es imposible.
Lo Femenino es la Vida, la Muerte, el Renacimiento.
Investigar lo Masculino dentro de mí, mujer, fue mi camino inicial. Puesto que, aunque sensible, intuitiva, observé como mi masculino era muy presente, en todo. Sin certezas de dónde empieza uno y termina el otro, pasé a tener conciencia de que ambos coexistían dentro de mí.
Aquí hablo como quien siente y cómo observa a la vez - y fue observando que me di cuenta: ese masculino mío, muchas veces, afectaba, embargaba, boicoteaba lo Femenino.
Claro, esto me llevó a leer sobre el Patriarcado.

A partir de la observación y lectura de análisis sobre el sistema gestionado por el patriarcado, vi cuán tímido era mi Femenino, incluso recatado.
¿Sabes qué es lo más interesante? Y aquí mezclo un poco de Astrología, porque también es un lenguaje que uso para pensar estas cosas: la característica de ‘Autovalor” proviene de lo Femenino.
En Astrología, la vemos en la casa 2, llamada “Casa del Autovalor”, regida por el planeta Venus a través del signo de Tauro, perteneciente al elemento Tierra - energía Femenina.
Cuando una persona tiene lo Femenino poco anclado, poco visto, poco desarrollado, tiende a dudar de sí misma. Al fin y al cabo, quien nos sostiene es la tierra: si dudas, mira debajo de tus pies, planta los dos pies en el suelo y siente la tierra sosteniéndote.
Todos estamos sobre la tierra, siendo anclados y arrullados por ella. Cuando estamos desconectados de ella, desconectados de Femenino en nosotros, empezamos a oscilar, a dudar de nosotros mismos.

¿Has oído la frase “ Detrás de un gran hombre, hay una gran mujer’? o ¿“La mujer es el pilar de la casa’?
Las personas con mucho Masculino por delante, mucha energía masculina, independientemente de su Identidad de Género, necesitan desarrollar lo Femenino dentro de ellas para poder ser y sentirse cada vez más auténticas. Si no, estarán curiosamente siempre dependiendo de alguien con más energía femenina para sentirse sostenidas. ¿Y esto, por qué? Porque la Autenticidad pide tierra firme.
Ahora bien, ¿dónde está la literatura sobre el tema? Uno aquí, otro allá, otro más allá - me parece que todo sigue siendo muy tímido sobre un tema que está a la orden del día:
lo Femenino y lo Masculino en nosotras, nosotros y nosotres.
Mi papel con los servicios de Apribrands y con el blog The New Matriarchy es reunir en un solo lugar el instrumental para que cada persona pueda vivir su propio viaje de Autoconocimiento.
Muy importante tener en cuenta: el proceso es individual. En este caso, el reconocimiento y la depuración de lo Femenino y lo Masculino internos son una investigación particular.
Al empezar a profundizar, verás que existen cientos, si no miles, de autoras y autores sobre el tema - y yo estoy aquí, tal cual en esta vida, proponiéndome popularizarlo. Pero puedo afirmar, desde el minuto cero: la búsqueda es personal, individual y visceral. Debe pasar también por el cuerpo y las emociones, ambos regidos por lo Femenino, por cierto.
En mi camino, me sentí muy feliz al estudiar el Taoísmo, después al autor Pierre Bourdieu, maravillada con Joseph Campbell, con la belleza y la firmeza de bell hooks, los análisis arquetípicos de Jean Shinoda Bolen, Liz Greene, el propio Carl Jung, entre muchas otras y otros. Y aún así, cada vez más, siento que toda metodología, relato, investigación, presentación de ideas, reflexión, ejercicio práctico, ritual o retiro presencial de Femenino y lo Masculino - todos ellos, sin excepción, traerán incomodidad.
No existe metodología mágica de equilibrio, igual para todos los seres humanos.
Este es un trabajo absolutamente personalizado, y por eso genera tanta incomodidad.
No hay una fórmula de grupo que genere esa idea de pertenencia que nosotros, los seres humanos, tanto amamos y buscamos a lo largo de la vida.
Lo máximo que podemos alcanzar es percibirnos como parte de un grupo que despertó a este tipo de investigación interna - tu Femenino y tu Masculino.
Bueno, en algunos aspectos sí, encontraremos simetrías, puntos en común. Pero debo recordar, de inmediato, que en otros no. Y es necesario tener conciencia de que hay etapas muy solitarias, y que, aun así, la expansión exige que sigamos caminando.

Ven, vamos a flipar un poco.
Entre crear y expandir, hay Femenino y Masculino - así como dentro de lo propio Femenino hay Femenino y Masculino, como vemos en la figura mítica del Yin y el Yang. Y eso tiene una delicadeza intuitiva y un refinamiento intelectual que solo un buen equilibrio de lo Femenino y lo Masculino en nosotros puede proporcionar.
Aprender a nutrir lo Femenino y lo Masculino está a la orden del día para quien busca una Vida Auténtica, con sentido y plena.
Ya hablaremos más de Autenticidad.
Cordialmente,
Priscila Ribeiro Campos
Fundadora de Apribrands · The New Matriarchy
